|
Estimado Wilfredo Mañá:
En gran parte estoy de acuerdo con su crítica, pero ¿qué son las alternativas? Lo que usted dibuja como problema, igualmente se puede entender como una gran oportunidad: ya no vivimos en la edad antigua, vivimos en una época cuando cada uno -al tener acceso al internet- tiene la posibilidad de publicar lo que quiera para un público potencialmente global. Eso significa, por un lado, que se publica mucha "basura", sin embargo, por otro lado significa también la posibilidad de meterse, desde la periferia, en los discursos centrales. Prefiero tener que buscar por las "perlas" filosóficas (supestamente también las latinoamericanas) en vez que otros me digan lo que es importante y lo que no; como bien usted lo indica, por lo regular sólo nos veríamos limitados a un canon tradicional bastante discutible - y muchas voces jamás escucharíamos. Hay que regresar a los contenidos, sin preocuparse tanto si sean de supuestas autoridades o no.
Atentamente, Bertold Bernreuter
|