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Saludos cordiales Sr. Bertold
Dice usted:
...Por otro lado, experimentamos que al menos en ciertos campos- tenemos formas distintas de razonar. Lo que se necesita es entonces una transformación de la razón o mejor dicho de las razones, una apertura hacia el otro sin negar lo propio. Si no estamos dispuestos a cambiar nuestros modos de razonar en el diálogo no vamos a llegar a nada...
Le digo:
Estoy completamente de acuerdo con ello y con la netiqueta; pero no le veo a usted con ese necesario talante sino cuando usted coincide plenamente con otra filosofía igual o similar a la de usted. Es por ello que su discurso me daba la "sensación" del divagar o recrearse los oidos en la autocomplaciencia...¡No será este mi razonar descortesía?, ¡espero!, sino mas bien crítica necesaria a cualquier debate.
En cualquier discusión intercultural y más si se pretende filosófica, no se puede obviar tan claramente toda referencia a un discurso científico filosófico...por cuanto la dialectica de la realidad pasa inexcusablemente por ahí, como bien entendiera Hegel. Cuando decía que filosofía no es una tendencia hacia el Saber (Aristóteles), sino ciencia(Hegel y su dialectica).
No hay nada más intercultural y necesario a cualquier aspecto de la interculturalidad que la participación de las ciencias; pues es método y denominador intercultural común e imprescindible.
Si se pregunta por qué entro en su dialogo intercultural, le diré, que por su propio título y ser este un foro para ello y no un diálogo particular y cerrado.
Le recuerdo amablemente Sr. Bertold que aunque bien es cierto que cada cual elige sus interlocutores, no ha contestado a ninguno de mis últimos mensajes, lo cual no sólo es descortesía en un administrador que pretende aptitudes interculturales en un foro intercultural; sino lo que es peor, falta de curiosidad inteligente y de aptitud intercultural.
Dialoge sin visceralidad como defiende la netiqueta y no la utilice como subterfugio para acallar educadas críticas propias de un debate normal y no sea tan reaccionario frente a la modernidad...
Muy atentamente, sin pretender herir subsceptibilidades y a su disposición.
Paulino María Iñigo.
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