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español  *Pequeña anotación*

Ander Goitia, emailanubis_daath@hotmail.com, 27.05.2003, 02:37
Original: español  me pregunto... (Paulino), 11.02.2003, 12:55



Es conveniente recordar que la mutabilidad de la materia (el hecho de que una partícula y su antipartícula correspondiente sean capaces de destruirse mutuamente y transformarse en pura energía, que a su vez es capaz de generar un nuevo par virtual de partículas idéntico al primero) no asegura su reordenación, sino sólo su reaparición. El hecho de que todas la partículas de nuestro cuerpo puedan desaparecer y ser replicadas fielmente en una nueva explosión cuántica no garantiza que sea reorganicen exactamente como antes para formar una masa idéntica (en otras palabras, un clon nuestro) Es por ello por lo que la memoria y el alma no tienen porque mantenerse después de la destrucción, o más correctamente, mutación de nuestras partículas.

Aparte de ello, los mecanismos de la memoria están muy pobremente delineados en la actualidad. ¿Qué nos asegura que sólo depende de las proporciones exactas de  las partículas en nuestros cerebros? ¿Cómo sabemos que no es algo inasible, determinado por otros factores que ahora no podemos prefigurar y que ciertamente pueden ser independientes de la reaparición de la materia a través de fenómenos cuánticos?

Aún más absurdo es ligar a tales sucesos estrictamente materiales al alma. Ante todo, el alma ni siquiera ha sido correctamente definida, y su existencia muy débilmente comprobada. La perpetuación de la materia a través de la transición masa-energía es poco más que insuficiente para siquiera apoyar tal existencia. Además es evidente que si la intangibilidad de la memoria y la conciencia las deslindan de los fenómenos cuánticos ya comentados, la insubstancialidad indiscutible del alma aumenta tales distancias. Si es materialista negar la existencia o perpetuidad del espíritu por no poder observarla (por no ser material, en otras palabras), también lo es intentar afirmarla por medios puramente materiales. Aún relacionando el alma con la energía que lidia en la creación y destrucción de los pares virtuales partícula-antipartícula, la esencia sólo podría estar codificada en tal energía, mas no serla, ya que el espíritu es demasiado diverso para la homogeneidad de esta última.

En definitiva, la física cuántica es, por los momentos, un medio muy poco fiable para debatir sobre memoria, alma y conciencia.

Atentamente,

Ander Goitia. Estudiante de II año de Ciencias (Ciclo Diversificado)