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Nueva filosofia
Rubricas para leer filosofía.
La filosofía es ya una palabra que predispone, determina y corresponde a una o algunas corrientes de pensamiento, esto tiene una consecuencia; Leer encima de una fuerza con diversas direcciones. No podemos lograr una firmeza donde instalar la filosofía, la filosofía no es algo que esta ahí sin depender de nosotros, sin depender del ser humano, esta es consecuencia de el, entonces, antes de filosofar, es menester una firmeza, una quietud y una sustracción del mundo de manera consiente, donde se distinga enhiesta por sobre la ciencia y su cientificismo nuestra firmeza, y crear y desprender de ahí nuestra filosofía.
He usado la palabra rubrica, Del latín rubrica, que significa tierra roja o titulo escrito en rojo, usare el color rojo para distinguir entre ese movimiento de la ciencia moderna, nuestra amorosa filosofía, es mi intención crear una filosofía, o mejor dicho, enseñar a distinguir, si es que existe, una filosofía trascendental. El rojo es el color de la sangre, de la vida y representa nuestro interior, ese color rojo en cualquier ser humano causa un pensar, ya que es característica inmanente de nuestra especie. Por medio de algo natural nos podemos posicionar en la ruta hacia una filosofía trascendental, esa esencia filosofal del hombre que busca sus orígenes y que se pregunta sobre todo lo que puede ser, que se reconoce a si mismo, y que en nuestra época se ha olvidado que es un ente natural, no un medio de la ciencia, no un recurso del capitalismo. Me permitiré usar una corriente de pensamiento, en este texto que esta pensado para aprender a dejar de hacer eso, al hacer esto, jugare un poco con el pensar del lector, ya que de un solo movimiento haremos tanto la experiencia, un positivismo, que ya es una doctrina o una rubrica que predispone y dispone, como la lectura, y el salir y entrar en rubricas filosóficas. Atacare una ciencia usando rubricas filosóficas, probablemente distinguiremos la confusión que causa esto y aprenderemos a no hacerlo cuando iniciemos una lectura de filosofía, sin más que agregar a mi introducción, empezare:
Se dice en la nueva administración; El capital más importante, es el capital humano. Ahora bien, descontruiremos la frase y cada palabra será sometida a un análisis crítico, tomando en nuestras manos, a manera de arma furtiva y con la intención de defender una rubrica Marxista que prevalece y que los eruditos de esa corriente, querrían sostener a través de una artimaña psicologista, donde el nombre o la firma del autor, pesa y se sostiene gracias a un historicismo secular. Según Karl Marx, el capital es eso que el capitalista provee al trabajador para que este, usando su fuerza vital, su fuerza de trabajo, su trabajo necesario y su trabajo excedente, logre un producto final, es decir, la plusvalía, entonces, este autor hace distinguir al trabajador de la mercancía, subleva al pueblo al decirle que no son ellos objetos de trabajo, que si el trabajo absorbe todo su tiempo, pasan de ser hombres, a ser mercancías, es decir, a ser capital. Si tratamos de embonar este pensar en la frase, El capital más importante, es el capital humano, inmediatamente chocan conceptos, las palabras clave son, Capital y Humano, aquí empezaría una discusión para determinar hasta a donde se debe, si es que debe, circunscribir el hombre en el proceso capitalista para no perder su esencia de hombre.
No abordaremos el tema ya que nos desviaríamos de nuestro propósito, que es aprender a distinguir y leer la filosofía trascendental en un mundo de movimiento.
La pregunta esencial para empezar a poder leer filosofía y distinguir la filosofía trascendental es, que es trascendental? O, que es lo trascendental?
Podemos, para comprender el significado, estudiarlo desde dos posibles posiciones, una es verlo como la palabra aislada, perteneciente a un sistema de significados cerrado, como ente incorpóreo, como fonema y dador del es, y la otra, es estudiarla a través de un ejemplo mental, identificar que es lo que la gente percibe como trascendental. Pero aquí seriamos victimas del inconsciente social, así que lo analizaremos como ente perteneciente a un sistema cerrado y aislado, ya que el filosofar requiere una vida contemplativa, aislada de las fuerzas sociales pero al mismo tiempo se necesita estar sumergido tan hondo, que ya no nos afecte de manera exagerada.
La palabra trascendental, en su concepción directa con las cosa y con las ideas, trata de describir la importancia o permanencia de algo, ya pertenezca al mundo material, ya pertenezca al mundo de la ideas, entonces, según mi entendimiento, lo trascendental se encuentra en el territorio de lo esencial, eso que es siempre y que por ende, al no ser una eventualidad, al no ser una llamarada espontánea sujeta a diversos avatares externos, se mantiene firme y trasciende firma, se extiende, ciñe a las cosas y las sub-ideas, se mantiene firme y con su firma entre todo. Podemos con agrado ver, donde buscar y encontrar la firmeza antes mencionada para poder leer filosofía y distinguirla en el mundo actual de cambios y corrientes de pensamiento abigarradas en la mente.
Ya con un poco del camino recorrido, como el nativo de alguna zona que conoce su ruta y se siente como en casa, conocemos mas el andar hacia el distinguir la filosofía, ya estamos mas cómodos a la hora del pensar y decir eso que buscamos.
Las rubrica para leer filosofía no debe ser una rubrica extraída de otros lugares, ni de otras personas, debe ser nuestra rubrica. Antes de continuar, debemos hacer la diferencia de que es otro lugar? En el texto, otro lugar será cualquier cosa que este fuera de nosotros, todo lo que venga de afuera y que lleve un pensar previo, es ya una rubrica que nos contamina, por eso, es imperioso reflexionar ante todo lo que percibimos y crear la rubrica propia antes de leer filosofía y distinguirla. Es importante y vale la pena iniciar el análisis de la segunda palabra de nuestro titulo, este es, Filosofía, etimológicamente es, amor por la sabiduría, ahora preguntamos, que es saber? No debemos contestar de manera inmediata aunque esto nos remita a experimentar una tribulación, una molestia, un desorden en nuestra costumbre, debemos pensar en que es realmente el saber. Saber, es saber hacer? Saber, es saber que sabemos? Que es saber? Que es EL SABER?.
Del cuestionamiento del saber, se desprenden enigmáticas preguntas, ya que saber en el contexto actual, y debido a la multiplicidad de especializaciones, situaciones y tiempos, caemos en cuenta de que no hay un saber absoluto, no hay una medida absoluta para el saber, al ser esto como es y no de otra forma, y al resultar inútil pensar en que podemos saber que es el saber, al ser el saber algo tan maravillosamente extenso, tan radicalmente fugaz, tan infinito y tan escurridizo, debemos dejar de pensar en el saber en cuanto concepto univoco, palpable y sometido, ya que seria equivalente a decir que tenemos en nuestras manos un circulo de aire, debemos pensar en el saber como algo esencial, sin forma, sin medida y subyacente en nuestro ser, debemos dejar ir al saber, y en medida que se nos vaya ese querer someter al saber, este empezara a llegarnos de manera mas fluida, mas libre tanto como lo es, y ese nuevo saber dejar ir al saber, nos hará saber que no sabemos nada, que el saber es un asunto relativo a, un asunto de parámetros, cuando sepamos dejar ir al saber, ya estaremos libres de atavismos, ya podremos observar el perenne, velado e intempestivo saber. Ya que tenemos claro que, al ser seres finitos que vivimos en una dimensión de tiempo y espacio infinito, que solo podemos conocer el tiempo temporalizando y conociendo el espacio por medio de la materia, es decir, por medio de parámetros, ahora si, la reflexión sobre la filosofía trascendental, o filosofía esencial, o mejor dicho y usando nuestros nuevos significados, la reflexión sobre el saber esencial, toma otra dirección, sin que esto quiera decir que se desintegra, mas bien se funde en el pensar y se manifiesta de otra manera, una manera poco o totalmente desconocida, y lo desconocido causa asombro, y ese asombro es la esencia de la filosofía, y esa novedad es, en primer lugar, que le hemos cambiado el nombre tradicional, ya no es aquí filosofía trascendental, es ahora, saber esencial, y en segundo lugar, la novedad esta instalada mas allá del pensar directo en el saber esencial, esta instalada en llegar a el por medio de caminos mas largos, y en consecuencia mas tardados y rompiendo con los paradigmas de mundo del movimiento y la rapidez, caminos llamados tiempo y espacio.
Quiere decir esto que, la manera de llegar a ese saber esencial es por medio de la comprensión del tiempo y del espacio? No es esto querer someter algo mas grande que el saber, que es el espacio y el tiempo? No son el tiempo y el espacio otras rubricas que tambien nos desvíen de poder distinguir el saber esencial y poder leerlo? Estamos diciendo que ya no leeremos filosofía y leeremos saber esencial? Ya no serán libros y textos de filosofía y se llamaran ahora, libros y textos de saber esencial?, decir que leemos saber esencial seria como decir que estamos leyendo sobre el origen de la vida, aquí vemos que ni en libros, ni en textos, ni en conferencias se hallara eso que buscamos, que solo buscando dentro de si, podríamos encontrar algo esencial. Para responder a estos cuestionamientos, tenemos que pensar si las preguntas hechas son las correctas, y antes de esto, como saber si las respuestas que podamos dar o encontrar, son las adecuadas. Si pudiéramos saber cuales son las respuestas adecuadas, seria porque tendríamos un parámetro y un saber esencial sobre lo que realmente es la verdad, y si la tuviéramos, no estaríamos preguntando por ese saber esencial, por esa antigua filosofía trascendental, no es esto un problema esencial? Ya no basta con el acercarse al saber esencial, ahora tenemos enfrente a su contraparte, al problema esencial, que a la vez, esta dentro de ese saber sin presentársenos, se nos oculta, se pone debajo de, se disfraza con nuestro psique que no trabaja los no, la negación juega el papel de destructor, es el no poder ver que no vemos eso que no podemos ver, esta tan dentro de nosotros, tan lejos de la comprensión cotidiana, que ni siquiera es tomada en cuenta con importancia, y así, al no poder filosofar tan fácilmente, debemos pensar lo siguiente; estamos acaso, al filosofar, al querer encontrar ese saber esencial, buscando respuestas que no existen? Nuestra naturaleza nos obliga a buscar, a tener un porque aunque este no exista? Somos una especie que sin un porque esforzarnos, no seriamos lo que somos?
El tiempo y el espacio están ahí y a la vez no están, ni siquiera son parámetros exactos, son ideas creadas para darle valor al saber, no hay saber mayor que otro, no hay superioridad en épocas ni en su saber, no hay mas grande y ni mas chico, los valores cambian, lo único estable es el cambio, quiere decir que el mundo confuso del cambio es un mundo correcto? Aquí debemos distinguir entre lo esencial y lo existencial, los cambios del mundo confuso existencial, son simples manifestaciones de lo que es esencial, son alertas, nos recuerdan nuestro olvido del buscar el saber esencial, es abstracto, como cuando nos dicen que recordemos que algo se nos olvido, y en ese momento recordamos que algo se nos olvido, pero no recordamos eso que se nos olvido. Los cambios nos engañan, nos confunden con apariencias, distraen nuestro pensar en lo esencial, los cambios de ese mundo no son esenciales, son temporales, no representan nada trascendental, nada esencial, entonces, el saber vale según el tiempo y el espacio, pero no quiere decir que todos son esenciales, las esencias múltiples no existen, existe la esencia y sus representaciones, entonces, el saber esencial es, saber que no hay saber absoluto, saber que todo puede ser, el encontrar en los descubrimientos esa esencia de lo mismo, en ver en lo que ya conocemos cosas nuevas. Esta es la nueva rubrica que es y no es, pero se sostiene en lo esencial, bienvenida la nueva súper-rubrica.
E. Zeind. Septiembre